algo está cambiando en nuestra relación con el juego.
Prestemos atención a estos signos clave:
- Aumento de la frecuencia: Pasas de jugar ocasionalmente a hacerlo varias veces por semana o diariamente.
- Prolongación de sesiones: Lo que comenzó como una hora de juego ahora se extiende a varias horas sin que lo notes.
- Tolerancia creciente: Necesitas apostar más dinero para obtener la misma sensación de emoción que antes.
- Pérdida de control del tiempo: Pierdes la noción de cuánto tiempo llevas jugando.
- Negligencia de otras actividades: Abandonas hobbies